lunes, 24 de octubre de 2011

La que sepa volar...

"Me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo, un cutis de durazno o de papel de lija, le doy una importancia igual a cero al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida, soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias, pero eso si, y en esto soy irreductible, no les perdono bajo ningún pretexto, que no sepan volar... si no saben volar pierden el tiempo conmigo"

Me siento profundamente identificado con este extrato del poema de Oliverio Girondo, llevado de forma magistral a la pantalla grande por Eliseo Subiela en su "El lado oscuro del corazón (1992)". Desde que me comencé a sentir atraído por mujeres siempre he pasado por alto el atractivo físico buscando algo más allá, algo que las hiciera mágicas y destacar por sobre el resto. Quizás por esto mismo, por tener que conocer mucho a las mujeres para llegar a sentirme atraído e intentar conquistarlas, que mi historial y fortuna en el amor sea tan escaso. Con un historial que no llega a media docena y más penas que alegría igual sigo esperando y buscando a la chica especial a aquella que sepa volar...



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